FLIGHT956



Perla del Indio:
"... siempre hay quilombitos en un cielo de dos..."


Recomendación de J. En Playing for change (la bso del documental de Mark Jonshon) podemos escuchar a unos 100 músicos de distintos rincones del mundo. En la carátula, nos cuentan que la idea surgió, un día cualquiera en el metro, cuando dos músicos acapararon la atención de un grupo numeroso de gente. Todos ellos decidieron que sus obligaciones podían esperar para relajarse con la música por unos minutos...


Unos vienen y otros se van...

'Ya sé que estoy piantao'

Cuesta imaginar algo más libre que el tango, ni más mestizo. Nació en la periferia urbana, hijo del bandoneón alemán y de la melodía napolitana. Habló en español, en lombardo y en calé. Bailó con sinuosidad andaluza y fiebre africana. Fue despreciado por los intelectuales y condenado por el Vaticano. ¿Se les ocurre algo más libre y mestizo? Y, sin embargo, incluso el tango cayó en la esclerosis. Surgieron sumos sacerdotes, guardianes de la tradición, cánones inalterables. Hubo que echar mano de la locura, la misma locura fundacional, para renovar el invento. Eso hizo alguien hace 40 años, en 1969. Alguien que escuchó en su cabeza una frase sencilla: "Ya sé que estoy piantao". A veces se confunde al piantao, o piantado, con el loco. Cuidado con eso. Julio Cortázar, en un pasaje de La vuelta al día en 80 mundos, subrayó la diferencia: "Para entender a un loco conviene ser psiquiatra, aunque nunca alcanza; para entender a un piantado basta con el sentido del humor"...

...Por favor, escuchen otra vez Balada para un loco. Con esta simple canción, tan sencilla, "quereme así, piantao, piantao, piantao, trepate a esta ternura de locos que hay en mí, ponete esta peluca de alondras y volá...", el tango escapó del desengaño y la amargura. Y dio el salto definitivo hacia la libertad. -

Artículo de Enric González en El Pías 24/05/2009


¡Que peloTudo"


Palabras verdaderas

Mozo: "¿Que va a ser Don Mario?"
Benedetti: "Cuanto tiempo, ¿Como le va?"
Mozo: "Todo bien por suerte. Viste, el barcito sigue abierto, el laburo alcanza, ¿que se yo?. ¿Quiere otro refresco maestro?"
Beneddeti: "No, le agradezco. Por ahí, le acepto unos manís para engañar al hambre..."


Era una tarde calurosa de diciembre, en ese viejo bar entre Defensa y Brasil. Andaba yo hipnotizado con la historia de Martin y Alejandra mientras le daba un mordisco al tostado; cuando advertí su presencia. El poeta y el mozo siguieron charlando durante un rato...


...felix, felix bihar
berriz egongo gara
txanpain apur batekin;
diru gabe baina
izarrak gurekin daude,
piano baten soinuaz.


Lau teilatu gainian
ilargia erdian eta zu
goruntz begira,
zure keia eskuetan
putzara batekin... putz!
Neregana etorriko da
ta berriz izango gara
zoriontsu
edozein herriko jaixetan.



...feliz, felices mañana
volveremos a estar
con un poco de champán;
sin dinero pero
las estrellas estan con nosotros
junto con la musica de un piano.

Cuatro tejados encima
la luna en medio y tu
mirando hacia arriba,
tu humo en las manos
con un soplo...soplo!
Va a venir donde mi
y de nuevo seremos
felices,
en la fiesta de cualquier pueblo.

(+ ó -: "Lau teiatu")